¿Quiénes Somos?

Las Obras Misionales Pontificio Episcopales de México (OMPE) son un instrumento del Papa y los obispos de México, instituidas para “infundir en los católicos, desde la infancia, el sentido verdaderamente universal y misionero, y de recoger eficazmente los subsidios para bien de todas las misiones, según las necesidades de cada una” (Redemptoris missio, 38).

Las Obras Misionales Pontificias son cuatro:

  1. La Obra misional pontificia de la Propagación de la Fe (PF)
  2. La Obra misional pontificia de la Infancia misionera, llamada en México Infancia y Adolescencia Misionera (IAM)
  3. La Obra misional pontificia de San Pedro apóstol, llamada en México Obra de San Pedro Apóstol (OSPA)
  4. La Pontificia Unión Misional (PUM)

    En México, los obispos de la Conferencia Episcopal Mexicana se han mostrado involucrados en el permanente esfuerzo por animar al pueblo de Dios en su compromiso bautismal en favor de la misión ad gentes, por lo que al nombre de las Obras Misionales Pontificias se le añade Episcopales, para enfatizar la corresponsabilidad de la Iglesia de México con la misión de la Iglesia universal.

 

Fundadores

 

  • Paulina Jaricot (1799-1862)

    La fundadora de la Propagación de la Fe nació en la ciudad de Lyon, Francia, hija de Antonio Jaricot y Juana Lattier.

    El 3 de mayo de 1822 funda el primer grupo de la propagación de la fe, inspirada por su hermano Philéas, que fue misionero. Paulina extiende las reuniones para hacer un Rosario viviente, en el que conjuga la oración y la cooperación económica en favor de las misiones, que para 1834, contaba con cerca de un millón de asociados.

    Paulina Jaricot muere el 9 de enero de 1862, pronunciando estas palabras: "¡María! ¡Oh madre mía! ¡Os pertenezco totalmente!"

  • Mons. Carlos Augusto Forbin Janson (1755-1844)

    El fundador de la Infancia Misionera nació en Paris, Francia. Su padre fue el célebre marqués de Janson, teniente general del ejército, y su madre descendía de los príncipes de Galean. Ingresó al seminario de San Sulpicio en 1809; a los 33 años fue ordenado sacerdote en Chambery y en 1824 fue nombrado Obispo de Nancy y de Toul. El 19 de mayo de 1843 funda, por inspiración de Paulina Jaricot, la Obra de la Santa Infancia, donde los niños, ofreciendo cinco céntimos al mes y rezando una breve oración, colaboran con la misión. Mons. Forbin Janson fallece el 11 de julio de 1844.
  • Juana Bigard (1859-1934)

    La fundadora de la Obra de San Pedro Apóstol nació en Mortagne, Francia. Cuando ella tenía 18 años su padre se quitó la vida; por eso, Juana hace la promesa de ofrecer su vida por la salvación de su padre y del mundo en general. En 1888 Juana recibe una carta de Mons. Cousin, Obispo de Nagasaki, donde le hace ver la importancia de los seminarios de clero nativo en tierras de misión. Desde entonces, ella y su madre, Estefanía, trabajan arduamente por apoyar a los seminaristas, viendo recompensado su esfuerzo hasta el año 1895, cuando la Santa Sede aprueba la Obra de San Pedro Apóstol. Juana Bigard fallece el 28 de abril de 1934.
  • Paolo Manna (1872-1952)

    El fundador de la Pontificia Unión Misional nació en Avellino, Italia. Mientras estudiaba filosofía en la Universidad Gregoriana siguió a la llamada del Señor y entró en el Seminario de Teología del Instituto para las Misiones Extranjeras de Milán.  El 19 de mayo de 1894 fue ordenado sacerdote en la catedral de Milán. El 27 de septiembre 1895 partió para la misión de Toungoo en el este de Birmania, donde trabajó diez años hasta 1907, cuando regresó a Italia por enfermedad. Para el año 1914 puso en marcha la Propaganda Missionaria, un periódico de gran formato popular con una gran circulación. Dos años despues, en el año de 1916, fundó la Unión Misional del Clero. Paolo Manna murió en Nápoles, el 15 de septiembre de 1952.

 

Historia

Diecisiete años después de que Paulina Jaricot  fundara la Propagación de la Fe en 1822, el Consejo Central de la Obra de la Propagación de la Fe dirigió en 1839  una invitación a los señores obispos de México, para que conocieran y nombraran en sus diócesis un encargado o corresponsal de la Obra, siendo el primer propagandista Don Juan Bascones, español radicado en México.
Para el año de 1853, es instituida la Santa Infancia en México, siendo la diócesis de Campeche la que diera el primer aporte económico para ayuda de esta Obra. Mientras tanto, la Obra de la Propagación de la Fe se estableció por primera vez en Yucatán, por el Ilustrísimo Sr. Don José María Guerra y Rodríguez Correa.
El 3 de mayo de 1922, Pío XI, con el Motu Proprio Romanorum Pontificum, declara "Pontificia" la Obra de la Propagación de la Fe, la Santa Infancia y la Obra de San Pedro Apóstol.
Ocho años después, el Presidente del Consejo Central de París, Mons. Eugenio Merio, nombrara al R. P. José Roustan, primer Director Nacional de la Obra de la Santa Infancia en México, el 14 de noviembre de 1930.
Posteriormente, el 31 de marzo de 1931 es nombrado el Pbro. Don Rafael Vallejo Macuozet como Presidente del Consejo Nacional de la Propagación de la Fe en México, y comienza a publicarse por primera vez en nuestro país los Anales de la Propagación de la Fe, apareciendo el primer número bimestral septiembre-octubre
El 28 de octubre de 1956, Pío XII distingue a la Unión Misional con el título de Pontificia.
Fue hasta el año de 1974 que, por primera vez en nuestro país una persona toma la Dirección Nacional de las cuatro Obras Misionales Pontificias: se trata de Mons. D. Enríque Mejía Razura, quien estuvo al frente de las Obras durante dieciseis años.
Desde entonces, las Obras Misionales Pontificio Episcopales de México han sido dirigidas por el Pbro. Ricardo Colín Negrete (1990-1994), el Pbro. Jorge Arturo Mejía Flores (1994-2004), el Pbro. Guillermo Alberto Morales Martínez (2004-2014) y el Pbro José ayala Madrigal, quien actualmente está al frente de las OMPE..

 

Filosofía

 

  • MISIÓN

    Difundir en la Iglesia que peregrina en México la conciencia universal y misionera que suscite y acreciente el compromiso y la cooperación eficaz en favor de la misión ad gentes.
  • MÍSTICA

    Desde el encuentro con Cristo y de la mano de María, favorecer actitudes de servidores con corazón misionero dando testimonio de: disponibilidad, sencillez, diálogo, escucha, misericordia, entrega, alegría, sinceridad, amor a la Cruz y a la Eucaristía
  • VALORES

    comunión, solidaridad, justicia, responsabilidad y servicio.
  • VISIÓN

    Ser un espacio propicio para la comunión, la solidaridad, la justicia y la responsabilidad, que impulse el compromiso misionero de cada bautizado en favor de la misión ad gentes.
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